¿Es la Adoración aburrida?
Don Whitney
www.BiblicalSpirituality.org
(traducido con permiso por Alexander León J – Peniel12@msn.com)
Nota: En Diciembre del 2000 un escritor del
periódico de la Convención Bautista de Missouri me pidió que escribiera un
artículo para contribuir en una sección especial con respecto al tema “¿Es aburrida la iglesia?”. Me lo
pidieron porque yo había enseñado una clase en el Seminario que se llamaba
“Liderazgo de Adoración”, y también porque he escrito y dado conferencias
frecuentemente en iglesias con respecto a la adoración.
También le sugerí al editor del periódico cambiar
el título del artículo en vez de “¿es la Iglesia aburrida?” por “¿Es la adoración aburrida?” o algo así,
porque asumo que al referirse a la iglesia nos estamos refiriendo a lo que se
hace en el servicio o culto, puesto que sabemos que la palabra iglesia tiene
otra más amplia connotación.
¿Cuál
es tu respuesta cuando oyes a alguien decir “la Iglesia es muy aburrida”?
Mi primera respuesta es preguntar, “¿por qué dices
eso?” Para comenzar, hay que decir que hasta el más agradable culto al Señor es
aburrido para las personas que no son convertidas, ya sea que se profesen como
cristianos o no. La Biblia deja muy en claro que “Pero el hombre natural no acepta las cosas del Espíritu de Dios;
porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir
espiritualmente”. A la luz de esto, y del hecho de que muchos de los que
van a la iglesia no son verdaderos creyentes, no me extraña que para muchas
personas la iglesia sea aburrida. La cuestión es que ellos no tienen la
capacidad - dada por Dios - de encontrar satisfacción, alimento y alivio en las
cosas que son del Espíritu de Dios.
Ahora, si considero que la persona es un genuino
convertido, y aún así dice: “la iglesia es aburrida”, entonces quiero
preguntarle con respecto a sus espectativas en el culto y analizar si son
razonables o no.
Profundizando un poco más, le preguntaría con
respecto a las particularidades del culto en la iglesia a la cual asiste para
poder discernir si el liderazgo de adoración está promoviendo correctamente la
“adoración en espíritu y verdad” como Jesús lo indicó en Juan 4:24.
¿Debería la palabra aburrida ser un término
para describir a la iglesia? ¿Por qué o por qué no?
Lo triste es que algunas veces sí es el término
correcto. Existe la ortodoxia muerta. Para referirme a Juan 4.24 de nuevo, la
adoración que se hace “en verdad” pero no “en espíritu” no se hace de corazón y
es potencialmente aburrida. Es terrible y triste que muchas veces la forma en
que se presenta la adoración a un Dios que es “Santo, Santo, Santo” no lleva a
los adoradores a hacerlo con “temor y reverencia” como lo manda Hebreos 12:28.
Si se hiciera correctamente los adoradores deberían hallar en la adoración la
satisfacción perpetua y fascinante de Dios.
En mi caso, he visto que la causa inmediata para
el aburrimiento en la adoración es el descuido de mi parte. En otras palabras,
no estoy suficientemente enfocado en lo que estoy haciendo ni pensando en lo
que significa cada parte del culto, así que puede a veces parecerme aburrido,
pero es culpa mía. Si Dios se presenta con fidelidad como Él es en la
adoración, es decir, si se leen las Escrituras, si los himnos y cantos están
verdaderamente centrados en Dios y las Escrituras, y si el sermón es fiel a la
Palabra, entonces he sido enfrentado con suficiente de la revelación de Dios
como para aburrirme. No tengo que arrecostarme en el asiento, cruzar mis brazos
y esperar a que el que preside el servicio me estimule o me entretenga a mí.
Ese no es su trabajo. El trabajo de los que presiden la adoración es
presentarme a Dios. Y si realmente lo estoy buscando, lo encontraré y entonces
lo encontraré interesante y no aburrido. Puedes dirigir a un adorador hacia
Dios, pero no está en tu poder hacerle adorar. Sin embargo esto no quiere decir
que el que preside el servicio no tenga que realizar su labor con entusiasmo y
sabiduría. Muy dañino es cuando los que presiden tomen esa actitud descuidada
que hace que el servicio sea frío, porque con su actitud no están llevando a la
congregación a la adoración verdadera.
A pesar de todo lo que he dicho, no estoy seguro
de querer utilizar el término “aburrido” para referirme a la adoración. Porque
si lo hago esto reflejaría los mismos valores de una sociedad que pone todo su
interés en “pasarla bien”, “divertirse” y “darse gusto” y donde la expresión
que caracteriza todo lo que no sirve para el placer personal es “taaan
aburrido”. De modo que pienso que analizar la adoración en la escala del
aburrimiento es utilizar una regla de medir impropia. Calificar a la adoración
de “aburrida” implica que la estamos evaluando de la misma forma en que
apreciamos las películas, los programas de televisión y otras formas de
entretenimiento. También esto pone presión en los líderes de adoración haciendo
que se enfoquen en hacer el culto más exitante e interesante, muchas veces sin
considerar los parámetros bíblicos que deben regirlo.
¿Si la
gente está aburrida en la iglesia, es esto problema de la iglesia o del
individuo?
Como mencioné antes, si la persona no es un
verdadero convertido, entonces el problema es del individuo. La Biblia dice que
ninguno puede llamar a Jesús Señor si no es por el Espíritu Santo (I Corintios
12.3) y aquí obviamente se refiere a decirlo de corazón, no de labios. Ningún
inconverso puede adorar de forma genuina, sea cual sea la forma del culto. Por
lo cual, es un error planear el culto pensando en involucrar a aquellos que no pueden
adorar, es decir, es un error dejar que sean los inconversos los que midan o
evalúen cómo se está haciendo el culto a Dios. Si se hace esto, es como planear
una exhibición de arte para un grupo de ciegos.
Segundo, es también problema del individuo si él o
ella no está poniendo la atención debida a lo que se hace en el culto. Las
personas que no quieren amar a Dios con toda su mente y corazón, es posible que
en el servicio tiendan a aburrirse. Por ejemplo, la forma apropiada de celebrar
la ordenanza de la Cena del Señor, requiere comprensión y análisis. Sin no se
piensa seriamente en lo que esto significa para nosotros, el simple hecho de
comer los elementos, no solo será aburrido, sino pecaminoso. El propósito de
Dios en la adoración es que pongamos el interés y lo hagamos racionalmente.
Tercero, es un problema del individuo si sus
espectativas con respecto al servicio no son realistas. Tenemos que recordar
con frecuencia que nosotros los que dirigimos la adoración a Dios, no somos más
que polvo (Salmos 103:14). Los que presiden también tienen otras
responsabilidades además de dirigir la adoración. Algunos esperan que los que
dirigen en la Iglesia produzcan eventos tan impresionantes y entretenidos como
los que se realizan en las películas y que mantienen a la gente entretenida por
horas. Esto no es realista.
Pero si hay seguidores de Cristo, maduros,
hambrientos de la Palabra y encuentran el servicio aburrido, tendríamos
finalmente que decir que los que presiden el servicio son responsables en gran medida.
¿Cómo
entrenarías a los líderes de adoración para predicar y hacer el resto de las
cosas en el culto de modo que no sean “aburridas”?
Usted pregunta cómo entrenarlos para predicar. No
soy un profesor de esta materia, pero creo que la gran necesidad de nuestros
días es encontrar hombres de Dios que prediquen la Palabra de Dios en el poder
del Espíritu de Dios. Cuando esto sucede, el pueblo de Dios se siente
grandemente satisfecho, no aburrido. Porque a las ovejas les gusta que las
alimenten.
Con respecto a los líderes de adoración, yo sí doy
esa clase que se llama “Liderazgo de Adoración”. En esa clase yo los entreno
para evaluar cada elemento del culto, revisando si está centrado en Dios y si
es bíblico. El servicio debe ser por definición, la adoración que se eleva
hacia Dios. Si los que presiden el culto pueden presentarle a la congregación a
Dios, de la forma que Él se ha revelado a sí mismo en las Escrituras, el pueblo
de Dios tendrá todo lo que necesita para ser cautivado por Dios mismo.
Y yo les insto con behemencia a que revisen si
todo lo que se está haciendo en el servicio es bíblico, es decir, deberían
poder encontrar un soporte claro en las Escrituras que permita realizar cada
actividad que se realiza en el culto. Si no es así, ese elemento debe
suprimirse y no ser parte del servicio, aunque puede realizarse en alguna otra
actividad de la vida de la iglesia, pero no en el culto.
Los Bautistas, considerando sus confesiones de Fe
como la de 1644 y la más conocida, la de 1689, afirmaron que la adoración debe
siempre hacerse conforme se prescribe en las Sagradas Escrituras. Esto es, creo
yo, lo que significa “adorar en verdad” (Juan 4:24). Y la falta de comprensión
de este punto es lo que ha causado la “guerra de estilos de adoración” de nuestros
días, incluyendo aquella que se considera aburrida. Si somos cuidadosos en
incluir en el culto solamente aquellos elementos que son claramente centrados
en Dios y prescritos en las Sagradas Escrituras, de seguro el pueblo de Dios
encontrará los cultos edificantes y nada aburridos. La Vida Espiritual a la luz
de las Escrituras no es aburrida, cuando está centrada en Dios y a través de
Cristo lo disfrutamos obedeciendo la revelación de su Palabra Escrita.
Me doy cuenta de que esto no enfrenta a las corrientes
evangélicas de hoy, y está contra el huracán de la cultura orientada al
entretenimiento. Y sumando el hecho de que son muchos los inconversos que hay
en las iglesias, los cambios de los que hablo no son fáciles de implementar.
Pero toda reforma comienza con la enseñanza, y recomiendo este camino a los
pastores antes de realizar los cambios necesarios en el orden de los servicios.
El 75%
de las Iglesias Bautistas de Missouri están en decadencia completa o parcial.
¿Podría esta realidad ser atribuida, en parte, a que la gente siente que la
iglesia es aburrida?
Sí, en parte, al menos teóricamente. Personalmente
pienso que hay más y más grandes razones para esta situación, como por ejemplo
el abandono de aquella práctica histórica de los Bautistas que insistían en que
para pertenecer a la iglesia primero hay que nacer de nuevo para luego ser
recibido como miembro. Segundo, creo que tiene más que ver con nuestra falta de
predicación bíblica, aunque no nos guste admitirlo. Pero si queremos enfocarnos
específicamente en la cuestión de si la forma de culto ha contribuido a que el
75% de estas iglesias estén en franca decadencia, Yo diría que tiene más que
ver con los elementos del culto, que no están centrados en Dios y la Biblia,
más que en el hecho de que los líderes no estén realizando sus esfuerzos por
hacer del culto, algo “interesante”.